jueves, 15 de diciembre de 2016

Eco 69 días 17 historias

La indiferencia de unos y el olvido de otros hicieron un eco mundial tan desproporcionado que termino acabando con la humanidad.

lunes, 12 de diciembre de 2016

El corazón sintético 69 días 18 historias


—Mi corazón es un corazón sintético —dijo ella.
—¿A que te refieres con sintético? —preguntó él.
—Bueno, la verdad es que me lo han roto tantas veces, que gran parte de su extensión pasó de ser del material original del que estaba hecho a una cantidad ilimitada de costuras; es por eso, que cuando miras mi corazón en lugar de ver el musculo rojo carmín que late con una bella forma, ve un pequeño Frankenstein del cual ya no se aprecia una pizca de humanidad...es por eso que no te puedo amar.
Él sonrió, tomo sus manos entre las de él y le dijo 
—Bueno, hay veces donde si uno encuentra a la persona correcta, el corazón se puede restaurar —y la beso, mientras aquel musculo comenzaba a dejar atrás las costuras y se llenaba de color carmín.

Pd: Había estado alejada del blog debido a que estoy en vacaciones y estamos en plenas fiestas, pero la verdad es que extrañaba escribir y espero retomarlo poco a poco, quizás ya no escriba cada día, pero si espero hacerlo al menos dos veces a la semana, con todo gracias a los que a lo mejor han continuado pasando por acá, a veces me gustaría leer algún comentario para saberlos ahí presentes...de cualquier modo, felices fiestas y nos seguimos leyendo :)

viernes, 2 de diciembre de 2016

El último dragón 69 días 19 historias

Cada noche el dragón se sentaba a observar las estrellas, nadie entendía porqué, pero él sabía que era casi una vieja nostalgia instaurada en su alma, las estrellas lo llamaban y un día cuando el mundo necesitara más de él volaría hacia ellas.

Así que el día menos pensado el  último dragón Dragón mágico, sobrevoló el mundo, y luego tomó rumbo hacía el fin del Universo para convertirse por fin en lo que siempre había sido, una estrella fugaz llena de esperanza.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El esplendor de la nostalgia 69 días 20 historias

La nostalgia comenzó a convertirse en esplendor. La cercanía del final la regreso a los días mas gloriosos donde el mundo parecía bañado en un brillante y maravilloso color dorado. 

La nostalgia convertida en esplendor hizo su magia, y como en un cuento de hadas logró que la belleza perdida del tiempo pasado regresará con más ímpetu que nunca, el final cercano y certero le había dado a su mirada un nuevo filtro más parecido a la perdida que a la felicidad de un nuevo inicio.

Ella observó todo tratando de grabarlo en su memoria, tomó grandes bocanadas de aire tratando de guardar en su pulmones aquel lugar y contrario a la necesidad de partir que sentía días antes, sintió la necesidad de quedarse, pero el futuro la esperaba, así que con ojos vidrioso dijo finalmente...Adiós.

martes, 29 de noviembre de 2016

El cisne negro 69 días 21 historias



El cisne negro, raro, impactante y triste sobrevoló la aeronave. Dentro todo parecía una fiesta, afuera el ave disfrazada de parca cantó melodiosa el final. 

El frío helaba los huesos, sin embargo, por un instante, solo por uno todo fue felicidad. Iban por el sueño de sus vidas pero entonces la alta improbabilidad golpeó el cielo en forma de ave negra y los 76 fueron a dormir con aquel cisne, del cual luego en retrospectiva, dijeron, se podía explicar...incluso evitar.


Pd: Los cisnes negros son una teoría que habla sobre sucesos altamente improbables pero con un alto impacto, se deben cumplir 3 características: que sean muy raros (una alta improbabilidad), que tengan un impacto extremo y que luego se miren en retrospectiva... 

No hay palabras para describir lo doloroso que es este suceso que enluta a latinoamericano, un avión con un equipo de fútbol completo y sus tripulantes se estrellaron mientras venían hacia Medellín a jugar el torneo de sus vidas, montones de sueños y vidas que se apagaron en un instante... fuerza para sus familias.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Cita a ciegas 69 días 22 historias

Mi obsesión por las mariposas quizás haya iniciado en el patio de mi abuela. Siempre solía haber montones de alas de colores volando por ahí; a veces te dejaban alcanzarlas e incluso se te posaban encima. Otras veces huían despavoridas como si llevaras su fin contigo. 

 Fue en aquel mismo patio que aprendí de la forma más dolorosa que si tocas las alas de una mariposa la matas, que tienen una lengua diferente y especial y que no pueden volar si no hay sol. También aprendí, y creo que esta fue de mis cosas favoritas, que en francés se les dice Papillon, que su vida es corta y que hay algunas que incluso la gastan volando montones de kilómetros para encontrar “el amor”. 

 Creo que aprendí muchas más cosas de ellas en aquel lugar que en ninguna otra parte, incluso algunas que eran más parecidas a leyendas urbanas que a algo real. Que si una mariposa negra entraba en tu casa era de mal augurio, que si la otra entraba le miraras el "número" en sus alas y lo jugaras en la lotería incluso algunas que decían algo de llevarte al amor y cantidad de cosas más que he olvidado, pero si recuerdo lo más importante. Recuerdo que cada vez que una mariposa se posaba sobre mí, quizás por mi fe en ellas o por la magia que le imprimía una niña de 8 años, siempre ocurrió algo genial. 

 Así que está mañana cuando al salir de mi casa una mariposa azul y naranja se posó sobre mí me embargó la emoción, y el resto del día he estado esperando lo muy bueno que iba a suceder, pero nada ha ocurrido. Al menos no hasta que mientras estaba en aquella cita a ciegas a la que me obligo a ir mi madre, una mariposa azul y naranja, juro que la misma, ha logrado evadir la ventana y no sé cómo se ha metido hasta nuestra mesa, y como un augurio de esos que me contaban cuando chica, se ha posado sobre los hombros de él. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

El vaivén del olvido 69 días 23 historias

El mar de las ideas poco a poco se había secado, navegar en él era cada vez más difícil debido a las aguas poco profundas y de poca calidad. El olvido al que lo habían sometido muchos lo había obligado a menguar. Aún así para aquellos navegantes que continuaban surcándolo, el mar agradecido con ellos por no haberlo condenado al abandono volvía a ser basto.

El mar de las ideas menguaba y crecía al vaivén del olvido.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La estrella 69 días 24 historias

Los pasos se escuchan cada vez más cerca y dan la sensación de urgencia. Mientras tanto yo observo la enorme estrella que cuelga sobre mí. Me recuerda otra estrella, la de Marcos y Camacho, la que construyeron una Navidad con el dinero recolectado en cada una de las casas de los vecinos. Todos orgullosos dieron su pequeño aporte y al final la cuadra fue la más bonita del barrio. Marcos y Camacho compraron la madera, las extensiones y los bombillos, y manos a la obra construyeron todo el alumbrado navideño de la cuadra, había un pesebre, pero mi favorita siempre fue la estrella. 

Los pasos ahora están demasiado cerca y van acompañados de murmullos, creo que alguien grita pero no quiero pensar en eso; quiero pensar en la estrella, en esa Navidad donde me tiraba calle abajo en mis patines y estiraba mis brazos como si solo estuviera tomando impulso para volar y alzaba mi rostro de cara hacía el cielo y veía las luces de colores pasar sobre mí. Esa Navidad donde aún era libre, donde realmente volaba en aquellos patines en esa loma que me parecía tan inclinada pero que realmente no lo es. Esa Navidad donde el punto de partida siempre fue la estrella...¡Fue un tiro!... grita alguien mientras yo logró recordar el momento exacto en que sentí como se quemaba mi corazón.

Ni siquiera sé cómo estoy vivo aún, pero sé que no voy a sobrevivir...y bueno...no importa; creo que de todas las maneras en que pude morir, hacerlo bajo una estrella de navidad es una de las mejores, porque entonces estiro mis brazos y estoy en unos patines en una calle inclinada, mi madre me llama al fondo pero yo observo la estrella, y comienzo a volar.

martes, 22 de noviembre de 2016

Déjà vu 69 días 25 historias

No es la primera vez que la veo, antes he estado aquí. Lo sé porque puedo sentir el frío de la aldaba incluso antes de tocarla. Es una gran puerta roja con forma de arco que se divide en dos. La de la izquierda tiene en ella la cabeza de León que hace las veces de aldaba y la cual siempre parece a punto de morderte, la de la derecha tiene una pequeña ventanilla por la que tengo la certeza de que luego de sentir los fríos dientes del león en mis dedos, y de hacerlos que resuenen contra la madera de la puerta alguien se asomará. Al lado de la puerta hay algo que me agrada, está rodeada de verdes enredaderas las cuales tienen pequeñas flores azules que contrastan con los colores que hay a su alrededor, creo que son mis flores favoritas pero no recuerdo su nombre, no sé porque solo logró recordar su color, aun así me gusta el conjunto y pienso que quizás adentro hay algo mucho mejor, así que me decido y toco los dientes del león.

No me he equivocado, una anciana se ha asomado, o eso creo, no sé si es una anciana a decir verdad, porque luego ha dejado entreabierto y mientras yo entraba ella se ha ido caminando por el corredor, no voltea a verme, yo solo veo la espalda de su túnica color borgoña. Este corredor me da miedo es largo y algo oscuro, aunque miro los azulejos del suelo que son amarillos y color vino, me gustan.

Pienso que esto es un sueño porque tiene cierta neblina y aire frío que me dan esa sensación… ¿o no es sueño? ¿Acaso que hago aquí? Este lugar me da miedo y al mismo tiempo me gusta, pero no debo perderme en banalidades, tengo ganas de llegar al final, de alcanzar a la anciana, así que apuro mi paso pero mientras más corro, los pasos parecen volverse infinitesimales…por fin me acerco a ella pero entonces me embarga la duda, creo que no quiero alcanzarla… No, no quiero…es demasiado tarde, está girando hacía mí, aún no veo su rostro, pero reconozco su hoz un segundo antes de…


Abro los ojos, no es la primera vez que la veo, antes he estado aquí, creo que es un déjà vu. Lo sé porque puedo sentir el frío congelante de la aldaba incluso antes de tocarla. Es una gran puerta Azul…

lunes, 21 de noviembre de 2016

Engaño 69 días 26 historias

Al principio confesar no era una opción, decirle que la había engañado en un momento de flaqueza no era lo que deseaba, no quería decirle que después se había sentido como la mierda y que no sabía cómo solucionarlo, sin embargo se lo dijo, lo confesó todo, no podría engañarla dos veces. Ella como era de esperarse comenzó a llorar a mares, incluso tomo las cosas que se le cruzaban y comenzó a lanzárselas, hasta le lanzo una piedra en forma de corazón que una vez habían encontrado juntos a la orilla del lago, ella le gritó, le dijo que nunca lo perdonaría y el la abrazó. Como si eso pudiera evitar que el amor de su vida se le escapara de los brazos deshaciéndose en el humo del engaño.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Un día de ... 69 días 26 historias

El día había sido una completa mierda. Primero los del clima habían anunciado un día soleado, y para ser justos nadie hubiera podido predecir lo contrario, hacía más de un mes que no llovía y el cielo estaba tan azul que parecía que las nubes se hubieran extinto. Sin embargo no habían pasado ni diez minutos de haber salido de su casa cuando pareció que había comenzado el diluvio universal. Obviamente no llevaba  paraguas.

Trato de escampar bajo el toldo de una tienda, pero llevaba tanta prisa que tuvo que pagarle a una pequeña dominada por la avaricia, que por si acaso si había llevado paraguas, el triple de lo que costaba para que por favor le vendiera el suyo. Luego había tenido una batalla campal con otra chica por un taxi y después de haberla ganado y de haber logrado al fin llegar casi a tiempo a su cita espero más de 15 minutos antes de caer en cuenta que no era aquel día sino a la semana siguiente.


El regreso a su casa no había sido menos espectacular, sobre todo porque al llegar a su edificio, con un resplandeciente sol ahora sí, el ascensor se había quedado atorado. Sin embargo y podrías decir que quizás acá su fortuna había cambiado, no se había quedado allí sola, también estaba el chico guapo del lugar. Al principio ambos rieron cómplices del momento, llamarón por el intercomunicador y les dijeron que no se tardaban en ayudarlos, de eso hacía más de media hora, en la cual el silencio incomodo había llenado el lugar y durante la cual también ella había estado pensando que podría decir sin arruinarlo todo. Cuando por fin estaba lista para decir la palabras mágicas, el ascensor se abrió con un «disculpen la demora» que veía del otro lado y él se levantó, tendiéndole  la mano para ayudarla a levantar y se fue diciendo que había sido un gusto conocerla, ella por su parte siguió hacía su casa. Al parecer el día no había dejado de ser una completa mierda. Necesitaba darse una larga lucha.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Meteorología 69 días 27 historias

Para Juan, la idea de Sofía era como el Sol. Quemaba. Sofía era para él como el clima; completamente impredecible.

A veces era como un día de hierbabuena, fresco, agradable y con matices dorados; otros, era como cuando el cielo se tornaba color sepia, parecido a una fotografía muy antigua a la cual el tiempo se le había “comido” las partes más importantes y otros, quemaba. Despacito, sin que te dieras cuenta, te dejaba sentirte cómodo con su luz y luego estabas como un camarón. Además estaba su mirada que era como el mar, azul, profunda y misteriosa.


Para Juan, la idea de Sofía era su propio estudio meteorológico. Era su vecina, la que todos los días al salir por la puerta del edificio le decía buenos días imprimiéndole todas  sus emociones buenas, frescas y malas. Era a quien no podía dejar de mirar ni de perderse en su mirada y la que determinaba si el día de Juan estaría lleno de precipitaciones o si por el contrario se quemaría con sol.



miércoles, 16 de noviembre de 2016

Cielo 69 días 28 historias

Abrió los ojos y observó las ballenas surcando el cielo, eran grandes, azules y saltaban con tal agilidad que incluso podría decirse que los malabaristas las envidiaban; al lado de las ballenas había también peces y caballitos de mar de los cuales, como se sabía, eran los machos quienes tenían las crías. También un par de focas surcando aquel lugar, un pulpo que se escondía y creía ver un tiburón.

Aquel cielo la embelesaba, y estaba en eso cuando su madre trato de apartarla del cristal. Es hora de irnos, le dijo, déjame mamá, respondió la niña, estoy mirando el cielo; pero ese no es el cielo hija, es el mar…No mamá te equivocas, respondió la pequeña, cada uno tiene su cielo, y el mío es este.

martes, 15 de noviembre de 2016

Uno 69 días 29 historias

Dicen que todos tenemos un doble en alguna parte, y hay quienes lo conocen desde el momento de nacer, así fue para Andrés y para Carlos. 

El 25 de Junio de 1983 a las 8:30 de la noche nacía Andrés, debido a lo complicado del parto una hora exacta después a las 9:30 llegaba Carlos. Desde ese preciso instante todos dijeron que eran como dos gotas de agua, imposibles de diferenciar.

Yo no los conocí hasta 5 años después cuando sus padres regresaron al país y los enviaron de vacaciones a la casa de la abuela, yo también estaba allí por aquella temporada y la verdad es que nunca había visto un par de gemelos, lo cual me causó tanta curiosidad que terminé persiguiéndolos a todas partes cada segundo del día y no tuvo que pasar mucho tiempo para darme cuenta que Andrés era un maldito bastardo, a mis 4 años no conocía aquellas palabras pero sí la sensación.

No creo que exista una palabra exacta para describir lo que era aquel chico, o al menos no la conozco, pero había algo en él que me producía un profundo temor, tenía una mirada que te congelaba y su sonrisa era como un mal augurio. Fue entonces que tomó la costumbre de “torturarme”; yo era su única prima y además era la menor, así que con cada oportunidad me pegaba, me insultaba y tomaba mis juguetes para destruirlos y siempre, sin excepción, me decía que si lo acusaba se pondría peor; Carlos siempre observo en silencio, nunca dijo nada...nunca, hasta aquel día. 

Era una linda tarde, aún recuerdo sentir el aire como menta en mi cara y el color verde y dorado que rodeaba todo. Yo estaba jugando con mis muñecas en el patio trasero cuando llegó Andrés y me dijo que se quería disculpar, que me iba a mostrar algo bonito, y yo, con la inocencia de una niña de 4 años lo seguí. Cerca había un bosque, no tuvimos que caminar mucho para darme cuenta de lo que me tenía preparado, había tomado preso un pequeño animal, y pensaba obligarme a ver cómo lo torturaba, yo comencé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera, pero él ni me escuchaba… cuando estaba a punto de comenzar su “juego” con su sonrisa mezquina y sus ojos vacíos Carlos le grito que nos dejara en paz. No dijo una palabra más, no se movió de su lugar, no sé por qué lo hizo, pero con eso fue suficiente para obligar a Andrés a dejarnos, desde aquel día jamás me volvió a molestar y Carlos y yo nos volvimos inseparables dejándole a Andrés al olvido. 

Luego crecimos, Carlos estudiando derecho, yo diseño y Andrés se convirtió en un matón. “Tan parecidos por fuera pero tan distintos por dentro” decían ahora todos, y sin embargo seguían siendo imposibles de diferenciar. Tanto que el 5 de junio a las 10:30 pm un matón que iba por Andrés asesinó a Carlos. 

Minutos después a las 10:35 de la noche sonaba el teléfono y mi madre contestaba para luego soltarme entre lágrimas que acababan de matar a mi primo, a lo que yo solo atinaba a contestar: 
—¿Andrés? — 
—No. A Carlos, lo confundieron. 

Aún recuerdo esas palabras haciendo eco en mi mente, ese Nombre que ahora suena tan lejano y el reloj digital que con letras rojas como la sangre dictaminaba la hora. 

Aquella noche lloré tanto como nunca lo había hecho en mi vida, y odie más que nunca a Andrés, hubiera dado todo por yo misma ir y asesinarlo; sin embargo, con el tiempo entendí que solo había sido un chico que se había quedado solo demasiado pronto y a quien nunca nadie había querido salvar. Y era en esto que estaba pensando precisamente un año después en el aniversario de la muerte de Carlos, cuando a las 11:29 de la noche sonó mi teléfono y por alguna razón solo pude mirar el reloj.
—¿Aló? —contesté. 
—1 hora, 1 año…Una mujer, uno fue el número que nos separó…tú me lo quitaste Y entonces escuché el tiro al otro lado mientras el reloj marcaba con números grandes y del color de la sangre las 11:30 del 5 de Junio, aniversario de la muerte de Carlos y de su doble, Andrés. 

viernes, 11 de noviembre de 2016

Dicen 69 días 30 historias

Dicen que el papel puede con todo; yo escribo historias esperando que aunque sea un papel pueda con nosotros dos.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Lo que nunca había soñado 69 días 31 historias

Y pensar que todo había comenzado como una cita a ciegas, que la idea de salir con alguien era lo que menos lo atraía y que solo había salido en aquella cita por una apuesta pérdida con su mejor amiga, «te va a gustar, lo sé», le había dicho. Pero al fin y al cabo eso decían  todos siempre que querían meterte en algo que no iba contigo.

Para su sorpresa, su amiga había tenido razón. Había disfrutado enormemente aquella cita. Había sido extraña en sí misma, ella lo había citado en un café cerca de un cementerio, y luego lo había llevado a tomar fotografías en aquel lugar del que luego se había enterado era un sitio histórico de la ciudad, pero el punto es que ¿a quién se le ocurría una primera cita en un cementerio? Solo a ella. Lo que vino luego solo fue una secuencia de sucesos lógicos. Más citas, más risas, más cosas extrañas y no tan extrañas… y poco a poco aquello que llamaban amor.

Lo cierto es que Isabel era muy parecida a lo que nunca había soñado. Si es que alguna vez había tenido una mujer soñada, ella  era todo lo contrario y sobre todo tenía millones de características que no sabía que soñaba. Lo hacía sonreír, lo hacía enojar, lo hacía soñar. Y él se sentía afortunado.
—No hay muchas como tú ¿Verdad?

—No, pero a veces aparecemos en las citas a ciegas —y lo beso, con el desierto delante de ellos mientras observaban la vía láctea.

PD: Este es mi cuento número 100, según uno lo vea es muy poco o mucho

miércoles, 9 de noviembre de 2016

El camino 69 días 32 historias

—El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones —le dije.

—Y dicen que todos los caminos conducen a Roma —dijo el diablo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

El trabajo más solitario del Universo 69 días 33 historias

Años enteros disparando el  mismo par de flechas y aún no lograba acostumbrarse a la sensación que venía después. Cada flechazo era una nueva historia en el libro del amor, y cada flecha era un nuevo recordatorio de su soledad. Para cupido, lo que los otros veían como el trabajo más romántico del mundo, era el trabajo más solitario del universo. Una flecha más, un corazón más que se encendía. Una flecha más y una sensación de vacío cada vez más inmensa.

Cupido cada vez más cansado de sentirse excluido, comenzó entonces a disparas flechas impares, así nacía el desamor y cupido se sentía menos solo, más acompañado de aquellos que tampoco lograban dar con el amor. 

“Mal de mucho, consuelo de tontos” decía él cada vez que apuntaba una flecha desigual. 

jueves, 3 de noviembre de 2016

Eco 69 días 34 historias

La falta de letras y palabras hizo eco en su alma, y las ondas tuvieron tanta potencia, que dejo su brillante futuro por delante y comenzó a reconstruirse letra por letra.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La última oportunidad 69 días 35 historias

Había tratado de tirarse de aquel risco y nadar sin problemas infinidad de veces, la mayoría de estas había estado a punto de sucumbir. Al principio de cada salto había creído salir a flote, había nadado placenteramente por un momento pero luego había sentido como las heladas aguas de aquel mar invadían cada uno de sus poros, se había sentido perdida, varada y vacía; Otras veces también se había visto envuelta en cardúmenes de peces oscuros y siniestros que se habían robado la luz, y también estaba el dolor, el indescriptible dolor de estar metida allí, el dolor de las contracturas de cada musculo que la habían llevado a casi sucumbir en cada intento.

Cada vez había sido diferente, y con cada tirada había perdido algo, incluso en la última lo había perdido casi todo, al punto de haberle tomado terror a nadar allí, al punto de ya no querer saltar, al punto de creer que ya no había nada que salvar o esperar, y al punto de ya no querer ese primer nado que tanto placer le producía y creer que no valía la pena o no existía ya la posibilidad de salir como una sirena imposible de ahogar.


Había olvidado como saltar, había olvidado lo mucho que deseaba la recompensa de aquel lugar, hacía ya mucho tiempo desde su último lanzamiento y sin embargo, sin saber cómo, allí estaba de nuevo, en lo alto del risco mirando aquel mar y dispuesta  a saltar, el tiempo parecía haber abierto una pequeña fisura en su miedo, el tiempo le había dado una gota de valor, y ese valor la había llevado a intentar una vez más saltar hacía al mar del amor, donde ya solo existían dos posibilidades, nadar como sirena o de una vez y por todas, ahogarse, esta era su última oportunidad.

PD: estaba atrasada dos días, pero la verdad me quedó imposible escribir el cuento de cada día, aun así acá estoy de regreso, espero que disfruten este :)

viernes, 28 de octubre de 2016

La velocidad del tiempo 69 días 36 historias

Lo miró mientras él sostenía su mirada y le sonreía, ¡vaya, que guapo era!¡wow!... y era con ella; no sabía que decir, no sabía como decirlo, el tiempo iba demasiado lento, su cerebro iba demasiado lento ¿O demasiado rápido? no lo supo hasta que la puerta del metro se cerro y lo que quizás hubiera podido ser, ya no seria jamás.

jueves, 27 de octubre de 2016

El vendedor de ilusiones 69 días 37 historias

El anciano que había visto a su nieto vender limonadas en la parte delantera de su casa, decidió que vendería todas las ilusiones y deseos que aún le quedaban y para los cuales probablemente no tenía ni el tiempo ni la energía para resolver. Quizás algún valiente quisiera hacerse con ellas para tratar de hacerlas realidad. Así que ilusionado con que sus deseos los realizaran otros puso una pequeña silla y un cartel que decía, se venden ilusiones. 

Sin embargo su negocio no parecía ir tan bien como el de su nieto, solo algunos curiosos habían preguntado de que se trataba y cuando él se los decía, solo atinaban a decirle que ningún loco se encartaría con los sueños de otro y mucho menos pagaría para que se los contará, como si ellos ya no tuvieran suficientes sueños deshechos. Así paso el tiempo y él anciano finalmente se rindió, así que comenzó a recoger el cartel y fue entonces cuando noto que su pequeño nieto se sentaba frente a él y le daba todas sus monedas ganadas de las limonadas. Abuelo — le dijo— quiero convertirme en el guardián de las ilusiones, yo si tengo espacio para millones de sueños más.


miércoles, 26 de octubre de 2016

El lugar olvidado 69 días 38 historias

El país de las ideas se le presentaba como un paisaje de aguas color violeta y un aire que contenía una brizna de lluvia suave que si la probabas parecía quitarte la sed que podrías llegar a sentir el resto de tu vida. 

Para navegar en el mar de aquel lugar hacia falta una brújula que más que indicar el sur, norte, este u oeste, mostraba  los estados del corazón y en algunas ocasiones el camino que se debía seguir según el animo deseado. No era necesario un barco, al igual que con la brújula todo dependía del estado que había en el corazón, si este era tormentoso entonces viajabas en un submarino para tratar de evitar aquella tempestad y los días felices en cambio se viajaba en ballenas que entre salto y salto parecían llevarte caminado en pleno mar, los días tristes en cambio el mar se volvía turbio y oscuro, el cielo que siempre estaba cambiando de color se volcaba hacía la paleta de los grises y era imposible navegar. 

En tierra las cosas no eran menos maravillosas, las letras que formaban manadas corrían asombradas cuando te veían, sin embargo no parabas de escuchar sus risas; Ese era el mundo de sus ideas cuando era pequeña y era el mundo que había olvidado en sus escaladas de años y en su búsqueda infinita de una idea realmente original.

martes, 25 de octubre de 2016

La gran sonrisa del gato 69 días 39 historias

Voy hacia mi casa, él me acompaña, allí está persiguiéndome y sonriendo, yendo al mismo ritmo y velocidad que voy yo. Sobretodo sonriendo, como invitándome al país de donde viene y a donde yo quizás solo en sueños podría ir. 

Allí esta Cheshire, se ha escapado al cielo oscuro y lleno de estrellas, tal vez sea que tiene pecas, y lo ha convertido en una gran sonrisa de gato. Sé que muchos dirán que es la Luna quien los persigue, pero yo sé que es él haciéndole antesala a mis muy próximos sueños en un país donde un conejo blanco corre apurado y donde estará él desdibujándose en la nada y dejando solo una gran sonrisa de gato que se parece a una media luna.

lunes, 24 de octubre de 2016

Receta para el olvido 69 días 40 historias

Acuéstese en su cama, cierre las ventanas y lloré sin parar. Salga a la calle y grite. Vaya a un lugar vacío, lleve algo de vidrio, busque una pared, lance el algo de vidrio contra ella. Emborráchese, sin embargo no lo haga hasta perder la conciencia, solo hasta media conciencia. Haga maratón de Netflix. Elimínelo de sus redes sociales. Elimine las redes sociales que no necesita. Sea infantil. Bese un desconocido y sienta como si  se desquitara. Vaya a una obra de teatro, sienta que realmente no le divierten. Vaya a cine solo, ríase y dese cuenta que no es tan terrible como pensaba. Salga por una cerveza solo y mire todo a su alrededor. Córtese el cabello. Compre una nueva prenda de vestir o de maquillaje si es mujer. Lea un libro, aburrase. Lea otro libro, uno de Agatha Christie, comience a olvidar. Salga al parque, cómase un helado. Haga dieta. Deje la dieta. Baile en la sala cuando nadie lo vea. Baile en una bar, que todos los vean. Vístase sexy, salga a la calle, regrese solo. Salga otra vez solo, dese cuenta que no es tan terrible. Adquiera un nuevo hobbie, olvide por ratos más largos. Haga un picnic, mire el cielo y escuche música. Haga una lista de las cosas que le gustan. Realice al menos 3 cosas de esa lista usted solo. Aprenda a jugar ajedrez. Dese un baño y nuevamente dibuje corazones en la pared.

viernes, 21 de octubre de 2016

La época del olvido 69 días 41 historias

El escaparate de la tienda le ganaba la competencia a los demás, era casi como si emitiera una luz tan potente y destellante que los demás se quedara opaco y oscuro. Cada detalle había sido finamente pensado para invitar a los transeúntes a entrar sin importar si querían, o no, lo que allí dentro se vendía.

Los “maniquíes” de diferentes colores y con diferentes formas eran toda una alegoría a la belleza y por instantes era imposible dejar de mirarlos, ni siquiera los estándares de belleza del momento estaban preparados para responder a tal grado de perfección; Sin embargo esto no era lo mejor que tenían, y los transeúntes que si estaban interesados en aquel lugar lo sabían, sabían que los “maniquíes” que realmente eran una especie de androides humanizados tenían características mucho más allá de su belleza, los androides llamados hums se programaban de acuerdo a las características deseadas de cada cliente. Para programar un hums el cliente era conectado a una red de transmisión neuronal y a partir de preguntas elaboradas por neurocientíficos se determinaban las cualidades que para él debía tener su pareja ideal, muchas de estas cualidades ni siquiera imaginadas por el sujeto en particular, además el hums envejecía igual que su dueño y estaba diseñado para morir solo hasta horas después que él, todo esto para asegurar años enteros de felicidad, y mucho más allá de esto si por alguna razón ocurría un error inesperado el hums podía ser modificado según los nuevos deseos de su poseedor.

El programa que en un principio había buscado disminuir las tasas de natalidad había terminado por ser un arma de doble filo, no porque después ya nadie se enamorará de un humano real, aunque esto había sido una consecuencia inevitable, tampoco porque los hums hubieran dominado el mundo, lo cierto es que eran tan humanos que ni siquiera soñaban con rebelarse, incluso yendo más allá los androides también eran programados para tener la certeza de que la persona con la que estaban era lo que siempre habían soñado, estaban hechos para ser felices y hasta un androide sabía apreciar esto. El verdadero problema fue que los humanos cada vez se volvieron más huraños entre ellos, haber encontrado aquello que a los ojos de cada uno significaba la perfección les había borrado de sus memorias la capacidad de lidiar con lo que no lo era según ellos. El mundo se había vuelto intolerante, era como si la felicidad en grandes dosis los obligará a olvidar la tristeza de los demás.

Fue así que comenzó la época del olvido, cada uno  se fue olvidando de los otros  y se concentró en sí mismo, todos dejaron de interesarse en su prójimo, en lo que sentían o les acontecía, en si las cosas iban bien para los otros, en si el mundo realmente era un lugar feliz. Nadie hubiera podido predecir lo que poco a poco se implantaría y sus consecuencias. El mundo se hundió en un desconocimiento y apatía totales por el otro, y de ahí a la des-conexión de eso que los hacía humanos solo había un paso, y después de dejar de ser humanos hasta el punto de la extinción solo hubo otro.


La humanidad había naufragado ante lo que nunca nadie ni en sus más perversas ideas hubiera podido predecir, la humanidad había sucumbido y había muerto ante la perfección de la felicidad, lo único que sobrevivió fue aquel escaparate que prometía felicidad sin saber que realmente abogaba por la extinción de la humanidad. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Teatro 69 días 42 historias

Cada vez que se sentía triste, sola o desanimada se dirigía al parque y se sentaba en la misma banca de siempre a observar todo a su alrededor. El mundo, pensaba, era bastante parecido a un teatro de marionetas, los niños de los juegos e incluso los objetos con montones de historias por delante, y los viejos con montones de historias por detrás. Estar allí sentada la hacia sentirse menos sola, tanto que solo hasta un rato después de haberse dejado absorber por el teatro del parque se percató del hombre que estaba sentado a su lado, y que con sus ojos color café seguía fijamente el rumbo que tomaba un balón. Él también lo sabe, se dijo a si misma, y por un instante supo que nunca más se sentiría sola. Él también formaba parte de la afición.

miércoles, 19 de octubre de 2016

El baile de las ideas 69 días 43 historias

Cada una la había guardado con especial cuidado y atención Las cuadradas, circulares, triangulares, las que parecían fractales o cristales, las azules, blancas y multicolor, las poco voluminosas, las flaquitas, las coloridas, opacas, las que querían ser mordidas, lamidas,a brazadas, tiradas... todas las había guardado en su caja de aristas y finas lineas de color; las ideas de su caja eran de cada tipo que podían existir y ella se había empeñado en guardarlas, para los días tristes poder sentarse en medio de su sala, abrir la caja y dejar que todo lo que la rodeaba explotara al son de la música y del baile de las ideas.


martes, 18 de octubre de 2016

Para una ocasión especial 69 días 44 historias

La casa estaba invadida por el aroma de las especias, era un olor algo penetrante pero bastante agradable que le daba cierto aire de viveza y que funcionaba sinérgicamente con el ambiente que estaba instaurado debido a las luces, la mesa y el mantel.

Matilde había cocinado toda la tarde, se notaba su esmero; sobre todo por el libro de recetas que descansaba sobre el mesón de la cocina y donde se leía entre letras pegadas y curvas «Para una ocasión especial». El recetario era la única cosa que le había dado su madre el día que se había marchado con Martín, y del cual entre lágrimas y una súplica implícita de que no se fuera le había dicho que en él encontraría una receta para cada ocasión. Al comienzo Matilde no se atrevió a abrir el libro de recetas, quizás por la desdicha que le causaba no estar cerca de su madre, pero con el tiempo cada vez que  algo sucedía y merecía ser celebrado u olvidado Matilde lo abrió. Embarazos, bodas, cumpleaños, aniversarios, entierros, hospitalizaciones, en cualquier ocasión Matilde siempre cocinó. Menos aquella receta, esa estaba reservada para ser utilizada en una ocasión memorable o no utilizarse nunca, sin embargo aquel era el momento en que se debía utilizar, lo sabía.


Martín llego temprano a casa y se sorprendió de cómo lucia todo. Se sintió algo emocionado, las últimas semanas habían estado algo tensas y parecía que la relación se estaba enfriando quizás todo estaba a punto de mejorar, sentimiento que se reafirmó cuando Matilde salió a recibirlo y le dio quizás el mejor beso que hubiera recibido en su vida. Se sentaron en la mesita que ella había puesto en el patio aprovechando la noche de verano y cenaron un plato que parecía estar hecho para los dioses, todo transcurría de maravilla, incluso parecía que habían recobrado el esplendor perdido con los años, Martín era realmente feliz y veía a Matilde más hermosa que nunca. Para finalizar la noche Matilde trajo el postre y se lo dio, él algo lleno pero sin ganas de dañar el buen momento lo  probó, un bocado, otro y otro más; estaba delicioso, sabía delicioso, eso sí, algo almendrado, pensó mientras caía y escuchaba a su esposa cada vez más lejana decirle sobre cierta infidelidad.


Este texto lo escribí para participar en el Taller de #escritura nº37. Móntame una escena: el libro de recetas de literautas, espero que lo disfruten igual. Lo incluyo en mi reto de 69 días 69 historias porque también lo escribí en el espacio que he designado para mis cuentos. :)


viernes, 14 de octubre de 2016

Loop 69 días 45 historias

La primera vez que despertó al lado de un chico con el que había soñado casi se infarta. Inmediatamente luego de abrir los ojos salto de la cama y por mero instinto tomo las sabanas para taparse, le pregunto al chico quien era y por si acaso trato de recordar que había hecho la noche anterior. No comprendía que estaba ocurriendo y se pellizcaba cada segundo para asegurarse de que no seguía soñando, incluso tomo al hombre de la mano y fue donde la primera persona que se encontrara en el pasillo a preguntarle si ella también lo veía (era necesario descartar la locura), el chico, bastante guapo, se reía a carcajadas y como si llevaran años enamorados le preguntaba que le sucedía con una dulzura infinita, ella asustada le decía que él era solo un sueño y que no entendía que estaba pasando. Estaba tan asustada  que llamo a su mejor amiga a contarle lo que sucedía y ella como si no la comprendiera, le dijo que no entendía a que se referiría ni le veía el chiste a decir que no conocía a su prometido estando a unos días de su matrimonio. Por su parte el chico que se llamaba Juan le dijo que debía ser parte del estrés por la boda y llamo al trabajo de ambos a decir que no irían para quedarse a cuidarla y que ella descansara además de prometerle que de continuar así al día siguiente irían al médico.

Lo peor de todo es que su vida seguía siendo la misma, nada había cambiado excepto por el pequeño detalle de no recordar a su prometido, así que aquel día fue como si lo conociera por primera vez y buscara esa razón por la cual iban a casar o se habían enamorado, al fin y al cabo solo tenía un par de días para recordarlo antes de la boda. El día transcurrió entre el millón de preguntas que ella le hacía a él y sus risas, para cuando había logrado relajarse y atribuir su falta de memoria al estrés había comenzado a disfrutarlo y le agradaba el hombre que tenía al frente, aunque por instantes sentía que a pesar de todo no era el de su vida, era como un día sacado de un libro, café, palabras y amor.  Al anochecer se fue a dormir con la esperanza de que al despertar todo hubiera terminado, no porque él no le interesará, solo que era una sensación extraña estar al lado de alguien a quien no recordabas.  Sin embargo esa noche soñó nuevamente con otro hombre y para su desesperación al despertar vio que estaba a su lado, no el mismo del día anterior si no el de su sueño, así que esta vez no salto de su cama y solo se limitó a seguir con las mismas acciones del día anterior, que para su sorpresa era la misma fecha, así que se vino un día nuevo de conocer a alguien con quien estaba comprometida, de saber si el café le gustaba claro u oscuro, si sonreía mucho o poco, si sus ojos eran color miel o avellana, su sabor predilecto de helado y una noche en la que no sabía si quería dormir o quedarse allí.


Así pasaron mucho días de una misma fecha con una chico tras otro, hasta que una noche luego de dormirse soñó con él, con el que la hacía no querer despertar, no porque no quisiera despertar, sino porque despertar significaría la llegada de la noche y el final del “sueño”, así que en medio de su sueño le narro su historia, le contó del chico rubio y del moreno, del guapo, del feo, del divertido, del cascarrabias, del que creyó que podría ser su amor y del que se preguntó cómo diablos se habían comprometido, le contó cómo cada amanecer parecía una tortura a pesar de saber que no estaría tan mal y finalmente le dijo que no quería despertar, él que había guardado silencio durante toda la historia le sonrió, la abrazo y solo atinó a decir — yo también te estaba buscando— antes de que sonara el despertador. Al abrir sus ojos allí estaban ambos, y de alguna manera tenían la certeza de que esta vez el calendario continuaría con sus fechas y el transcurso de los días. Al fin todo había encajado.

jueves, 13 de octubre de 2016

Sentidos y amor 69 días 46 historias

Desde que la conoció comenzó a soñar a color. No era que antes soñara sin estos, si no que los sueños parecían carecer de intensidad, contraste y de vibración; sin embargo casi como una premonición habían comenzado a tomar algo de intensidad los días previos a su primer encuentro y luego de conocerse era como si tuvieran un nuevo impulso y se convirtieran noche a noche en pequeños estallidos de arte y emoción; a veces incluso al despertar no recordaba sus sueños pero si los colores, era como una expresión emocional sin palabras  solo con colores.

Por eso cuando comenzaron a perder nuevamente vibración tuvo miedo y supo que algo pasaba, al parecer todo estaba muriendo y sus sueños lo sabían, ya no habían estallidos cada noche, solo pequeñas manchas pasteles que a veces se asemejaban mucho a una camiseta vieja y descolorida…Para el final de la relación los sueños parecían incluso más descoloridos que antes de conocerse, ahora todo parecía carecer de emoción.


Así pasaron los días semanas y hasta un par de años, soñando con camisetas viejas sin color, todo hasta que un día sin saber muy bien cómo o porqué al levantarse tenía la sensación de que el mundo olía a algo entre vainilla y frutos del bosque y fue ahí que como una duda o una certeza se preguntó anticipándose a los próximos días a que podría oler el amor.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Sueño 47 días 69 historias

Y allí estaba girando sin parar en medio del huracán. Vueltas, vueltas, vueltas miraban con terror algunos. Vuelo, vuelo —pensaba el gato que soñaba con ser ave.

martes, 11 de octubre de 2016

Coincidiendo 69 días 48 historias

La primera vez que lo vio no lo noto, ni la segunda, tercera, cuarta ni quinta, ni siquiera noto que varias veces al día estaban en el mismo espacio tiempo y que por si acaso ambos estaban transitando la carretera de las casualidades, había demasiadas coincidencias como para no parecer algo más.


Lo cierto es que pasaba tan desapercibido para ella como el color rojizo de los ladrillos o las señales de no fumar de los buses, era tan solo un paisaje más, sin embargo cuando una de sus compañeras le dijo que el chico tenía algo especial lo comenzó a notar, se dio cuenta de la gran cantidad de coincidencias y fue entonces que lo comenzó a repasar como si fuera un libro del cual debía aprender sus letras, sus ojos color miel, sus delgados labios, su ancha espalda y sin dudarlo su sonrisa, de alguna manera comenzó a pensar en él y de esa misma manera le empezó a gustar. Así que comenzó a ansiar las coincidencias y a veces incluso trato de que sucedieran, pero habían dejado de suceder, quizás se tratara de que ahora era él quien no la notaba a ella. 

lunes, 10 de octubre de 2016

Vibración 69 días 49 historias

Vibran las cuerdas de la guitarra universal creando una melodía de quarks, bosones y leptones donde todos hechos de los mimo pretenden ser diferentes.

viernes, 7 de octubre de 2016

Todo sea por la paz

Creo que el Nobel no es merecido pero si necesario. Una vez leí que un premio Nobel en Literatura por ejemplo, es un premio que se da más a una obra continua que en si a un libro; el nobel de la paz no se queda atrás, creo que un Nobel no se da exclusivamente a un acto si no a una secuencia de los mismos en busca de un bien común, que en este caso es la paz. Para mi Santos a pesar de haberse esforzado en el tratado de paz no ha hecho méritos suficientes para merecer estar en la galería de las personas que han luchado por la paz toda su vida como Martin Luther King, Mandela y Malala por ejemplo, creo que a pesar de lo genial que sería la paz para mi país y de lo mucho que compensaría el mal que le han hecho los políticos, Santos no ha tenido una vida meritoria ni de esfuerzos que signifiquen una búsqueda de un bienestar real, por el contrario creo que familias de políticos, como la suya, y en este caso él son lo que nos han desangrado a punta de corrupción que también es un síntoma de guerra. Santos se esforzó en firmar un tratado de Paz, sí, pero creo que más allá de hacerlo por razones altruistas sus intereses politiqueros estaban de por medio, lo que desde mi perspectiva le quita completamente el mérito. Aun así, comprendo que la idea de darle el nobel es buena, y es casi obligarlo a luchar realmente por la paz para poder ostentar su título de Nobel de la paz, por eso entiendo lo necesario que es, y comprendo que las intenciones de los Europeos fueron buenas, pero eso no significa que no estén desligados de una realidad donde alguien que le ha hecho mucho daño a este país termine pasando a la historia como una especia de Salvador del mismo. Así que me alegro por mi país, pero también me entristece que para que algo bueno pase sea necesario hacer un héroe a alguien que por mucho también pertenece a los villanos, sin embargo por la paz lo que sea, incluso alabar villanos, así que felicitaciones a Juan Manuel Santos porque a pesar de todo nos regaló algo que nadie más nos dio antes. Esperanza.

Fugaz 69 días - 50 historias

He tenido una magnífica idea, quizás la más maravillosa de mi vida, la visualice, la saboree, la olí y casi la pude sentir. Estaba regodeándome en ella cuando alguien me ha hablado y  yo como una tonta he vuelto mi rostro a mirar, quien me hablaba no me ha dicho nada importante, algo del clima o de política, creo, y yo ahí plantada observándolo y tratando de retener mi idea que cada vez vuela más rápido y más lejos de mí, la veo alejarse, trato de recordar una palabra que me lleve a ella, ¿Qué pensaba en ese momento? ¿Qué pasaba por mi mente? No lo sé, he sido una tonta, no logré retenerla. He tenido una gran idea  y lo sé porque se ha escapado como todo las cosas magnificas de la vida, fugaz; Ha sido mi idea fugaz.

jueves, 6 de octubre de 2016

Un gran amor 69 días 51 historias

No podía decirse que fuera fea, la verdad es que tenía una cara preciosa a pesar de su pelo que siempre estaba despeinado y parecía fuera de control,  su nariz era algo grande, pero su boca con dientes perfectos no tenía nada que envidiarle a ninguna otra, además sonreía con sus ojos  que se convertían en un par de líneas cuando estaba muy feliz. Camilo que siempre la observaba lo sabía, sabía muy bien lo hermosa que era y había decidido decírselo, había estado reuniendo cuanto valor a sus 8 años podría reunir y le diría que ella le gustaba aquella noche mientras jugaban a las escondidas, porque sabía que era ahora o nunca; Así que aquella noche cuando salieron a jugar corrió tras ella cuando la vio esconderse en las escalas de doña Rosita, así podrían estar solos los dos. Al llegar finalmente a las escalas ella se puso rígida contra la pared a pesar de que sus ojos eran rayitas y su boca parecía a punto de explotar en una carcajada, él por el contrario temblaba, así que sin tomar siquiera impulso lo soltó “Usted me gusta…” y vio como los ojos de ella se tensionaban y su mano se alzaba contra el cachete de él, para después mientras el corazón de él se rompía y el cachete le ardía la veía correr a su casa a esconderse de lo que podría haber sido un gran amor.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Ruleta 69 días 52 historias

Tomo las balas con una mano y el arma con la otra. Una bala por cada vez que le rompieron el corazón, 1,2,3,4,5 y una probabilidad de solo 1/6 de sobrevivir. Rodó el tambor, halo el gatillo y al mismo tiempo que oía el clic se daba cuenta que era una nueva oportunidad para esta vez, amarse a si misma.

martes, 4 de octubre de 2016

Sueño 69 días- 53 historias

Anoche soñé que la muerte se me acercaba y me advertía que uno de mis amigos deseaba asesinarme, he despertado de repente, con el corazón agitado, sudando y con un terror que sería difícil de describir. Sé que es un sueño, lo he sabido desde el instante en que mis ojos se abrieron, aun así sin proponérmelo he comenzado a preguntarme cual de mis amigos podría ser, he analizado las razones o motivos que podrían tener e incluso he pensado en como lo podrían querer hacer.

Ha sido un mal día, no es ni medio día y mi rostro esta surcado por unas enormes ojeras y no he rendido mucho en mi trabajo, lo cierto es que he estado sentado en mi escritorio pensando en aquel sueño y en quien desea asesinarme, porque al fin y al cabo ¿si no fuera un sueño si no una premonición?


Llevo horas cavilándolo y creo que he dado con mi asesino, está sentado frente a mí. Desconozco sus motivos, hemos sido amigos desde hace un par de años cuando ingresamos a trabajar a la misma empresa, sin embargo a mí me ascendieron hace un mes y a él no, me había dicho que se alegraba por mí, y parecía honesto, pero ahora no lo creo, creo que es la envidia lo que lo mueve, eso es, ese es su motivo para asesinarme. Lo he visto observándome de soslayo, lo he cogido infraganti, me ha preguntado que me sucede pero estoy seguro que no es preocupación, solo quiere saber si la muerte se le quiere adelantar; creo que me envenenará, lo he visto en los programas aquellos de detectives donde todos creen que envenenar es la mejor manera de matar a alguien y pasar desapercibido, hace un rato me trajo un café, dijo que me veía cansado, yo le sonreí pero a la primera oportunidad me he desecho de él, ahí fue cuando me di cuenta de su plan, así que cuando se dio la vuelta repitiéndome que me veía mal y debería ir a descansar, le he dicho que tiene razón y he salido de la oficina con la excusa de irme para mi casa; sin embargo he decidido adelantármele, por lo que he ido hasta mi auto a tomar el arma que tengo en la guantera y he regresado, al entrar se ha sorprendido y ha tratado de decirme algo, sin embargo no le he dado tiempo a las excusas y le he disparado mientras le digo con voz potente “No me asesinaras”. 

lunes, 3 de octubre de 2016

La caja de los recuerdos 69 días - 54 historias

Debajo de su cama estaba la pequeña caja que años atrás había organizado con esmerado empeño; la había forrado con papel de colores y luego plastificado para que el paso del tiempo no se hiciera tan notorio, sin embargo y a pesar del cuidado que había puesto cada vez que la tomaba la caja se veía ajada, aunque cualquiera reconocería que era más por amor que por descuido.

La caja que en principio había sido algo así como un experimento, había pasado a ser una especie de cofre de tesoros. Dentro, había pequeños juguetes, fotografías, extractos de periódicos, momentos e ideas; los momentos se guardaban como pequeños artículos con una nota que permitía de cierta forma recordar el instante preciso al que se referían y la fecha del gran acontecimiento, las ideas estaban grabadas en papelitos de colores que parecían avivarlas.


Aquella mañana cuando tomó la caja entre sus manos, se transportó en el tiempo. Recordó el olor a algodón de azúcar que impregnada el aire durante su primer beso, observó cómo su madre le enseñaba a montar en bicicleta y ambos sonreían, pensó en cómo se sentía reírse a carcajadas hasta que parecía que ibas a explotar de la felicidad, y así por un tiempo recorrió el espacio-tiempo de su niñez y adolescencia. Al final se detuvo en la ideas, las leyó una a una, y luego de pensar que aquella había sido su época de mayor destreza mental, cerró nuevamente la caja y salió de la habitación mientras le gritaba alguien a lo lejos que estaría en el estudio trabajando ya que tenía mucho trabajo, según dijo se había encontrado un geniecillo que le había recordado lo que debía hacer y el camino correcto que debería recorrer. Finalmente había recordado quien era de verdad.

viernes, 30 de septiembre de 2016

El caldero de las ideas 69 días - 55 historias

Las ideas caldeaban como una infusión a punto de ebullición. Las  más prometedoras se convertían en grandes burbujas que explotaban y tocaban todo a su alrededor, había otras que parecían bastante prometedoras y sin embargo terminaban escondiéndose y convirtiéndose en nada más que parte de aquel caldo. 

Con el hechizo que le había enseñado su madre había aprendido a tomar las ideas de aquella infusión de pensamientos, y convertirlas en pequeñas y brillantes esferas de algo parecido a humo para guardarlas en la vitrina de ideas y utilizarlas en cuanto las necesitara; aun así su madre siempre le había advertido que aquel hechizo tenía graves consecuencias, aunque no le dijo cuales ni porqué. Pero aquella mañana en cuanto se propuso guardar las esferas recién generadas noto que algunas de las más viejas habían perdido su esplendor. En un principio supuso que solo era polvo, así que las tomo con la idea de sacudirlas; sin embargo en ese mismo instante se deshicieron en sus manos dejándolas vacías y con la sensación de haber perdido algo demasiado importante e irrecuperable y con el porqué de lo peligroso del hechizo, acababa de comprender que todo aquello que no se cuida ni se usa tiende a desaparecer, hasta las más geniales de las ideas. 

jueves, 29 de septiembre de 2016

Fuego 69 días - 56 historias

El rumor, que se había extendido rápidamente en el reino de las hadas, hablaba sobre como una pequeña Salamandra se había extinto al caer por error en las aguas de algún lago. Sin embargo entre las líneas de aquellas palabras, no se contaba que la pequeña Salamandra acostumbraba ir cada noche al lago a observar desde la orilla los seres que vivían debajo de aquel lago, y tampoco contaban como poco a poco comenzó a sentir que su fueguito (del que estaba hecha) ardía cada vez con mayor intensidad cuando veía uno de ellos en particular. Y mucho menos dijeron los rumores que la pobre en un instante de ardor intenso, creyó poder sobrevivir al agua con tal de por un instante tocarlo y que a cada centímetro que recorría hacia el fondo del lago su cuerpo de fuego se extinguía pero algo dentro de ella ardía con la intensidad del sol.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Sonrisa 69 días - 57 historias


Leyó en el periódico, desde su escritorio de trabajo, que una empresa obligaba a sus empleados a sonreír basándose en la idea de que a la larga estos terminarían amando sus puestos de trabajo. Entonces dibujó una gran sonrisa en su rostro y continuó con su trabajo.

martes, 27 de septiembre de 2016

Sabor a mar II 69 días- 58 historias

Para Alicia que tenía 6 años y nunca había ido al mar, fue gracioso cuando un día alguien le dijo que el mar sabía cómo las lágrimas, a partir de aquel momento siempre que lloraba pensaba en el mar e incluso llegó a imaginarse guardar sus lágrimas para hacer un mar, aunque su iniciativa no alcanzó a llegar muy lejos cuando se enteró que este no era un invento del hombre.


Así, pensando en lágrimas y mar pasó el tiempo hasta que un día Alicia conoció su primer amor; Andrés, el chico nuevo del salón parecía bastante divertido y ella soñó con compartir su lonchera con él, sin embargo a la hora del descanso cuando Alicia le propuso compartir sus onces, él le dijo que no quería ser amigo de ella si no de Juanita y a la pobre Alicia se le rompió el corazón, tanto que tomó la determinación de no salir al patio y tomar sus onces mientras lloraba sola en el salón. No había tomado mucho tiempo desde que Alicia decidiera esto, cuando entro su profesora y le preguntó qué le sucedía, y la pobre Alicia entre suspiros, onces y lágrimas le respondió «Profesora, es que el amor sabe a mar»

lunes, 26 de septiembre de 2016

Sabor a mar I 69 días - 59 historias

Alicia una romántica declarada a sus 12 años, nunca había ido al mar, su madre una modesta profesora no había tenido la posibilidad de llevarla nunca de viaje; sin embargo a cambio de los viajes físicos le había enseñado a amar la lectura y la había embarcado en mil aventuras más, quizás de allí viniera lo romántico de su alma. Fue en los libros que Alicia aprendió que el mar sabía a lágrimas, que era azul como la tristeza, y que su mayor sueño era conocerlo. Sin embargo este sueño pasó a segundo plano la primera vez que vio a Andrés, el chico nuevo del colegio, el cual tenía unos ojos tan verdes como las esmeraldas y un pelo tan negro como el carbón, lo que llevó a que lo apodaran el gato. 

 Alicia comenzó a soñar con el gato y cómo sería estar con él en el mar y en medio de sus fantasías planeaba primero la manera como lo conquistaría; quizás lo más fácil sería decirle que también era nueva y que se hallaba perdida y así luego de que él la ayudara ella le estaría agradecida y podrían seguir hablando; sin embargo, era un mal plan, ya que el resto del colegio sabía que no era nueva y por lo tanto quedaría como una mentirosa. Poco a poco diseño planes y planes pero los desecho todos llegando a la conclusión de que la única forma correcta de hacerlo sería plantarle cara y decirle simplemente «...hola, mi nombre es Alicia...» el resto se lo ingenieria después. 

El día siguiente corazón palpitando partió hacia el colegio dispuesta a ver al gato y presentarse con él. Contó cada paso desde su casa al colegio y descubrió que habían sido más pasos que lo habitual, al final logró llegar y lo vio. Su estómago quiso devolver el desayuno pero pudo contenerse y sus manos trataron de sudar pero lo atribuyó a la carrera y comenzó a avanzar hacia él, pero cuando faltaba menos de un metro noto la pelirroja que también estaba allí, frente al él y la muy tonta sonreía con cara de estúpida cada vez que él decía algo. Alicia que no supo muy bien qué hacer sintió que algo se rompía dentro de ella y se echó a correr y entró a un baño antes de sentir el sabor salado de sus lágrimas en sus labios y entonces con la certeza de que lo que se había roto era su corazón, alcanzó a susurrar para sí misma «...al menos ahora sé a qué sabe el mar...»

viernes, 23 de septiembre de 2016

Aire 69 días - 60 historias

Cada noche sale a su balcón, necesita aire, y allí en el piso 19 bloque A el viento parece una bocanada de menta fresca. Cierra sus ojos, siente como el viento agita su cabello, no hay nadie, solo ella, todos parecen dormir, enciende un cigarrillo mientras vuelve a sentir el viento en su rostro y entonces llega él; enciende la luz del estudio, se quita la chaqueta, luego su camisa y se sienta en su escritorio a dibujar, no la ve pero ella lo observa mientras piensa en llegar por detrás, tapar sus ojos y besar sus labios, piensa en la sonrisa que vendrá después y sonríe mientras lo imagina, está a punto de tocarlo, de tener su aroma, cuando una voz la detiene —…Regresa a la cama —dice — y entonces ella está allí de regreso en el piso 19 bloque A, ha salido, ¡ha volado! Del 19 bloque C, bota el cigarrillo, borra su sonrisa y con tedio camina hacía la habitación. Mientras tanto en el piso 19 del bloque C un hombre se siente menos solo por un instante, quizás solo sea el dibujo que tiene frente a él, lo observa; es una bella mujer mirando por un balcón.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Beso de medianoche 69 días - 61 historias

Cada noche exacta a la media noche, la princesa regresa al lago con la esperanza de que esta vez el sapo si se convierta en príncipe, cada noche exacto a la media noche el Sapo siempre quiere morir, no entiende porque una fea y sucia princesa tiene que besarlo.

Imprecisión 69 días 62 historias

He estado a punto de chocar con una mariposa, pero ella en el último instante ha cambiado su rumbo. Quizás fuera la felicidad que poco precisa se acercaba a mi vida.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El secreto de los príncipes 69 días - 63 historias

Cuando la princesa se escondió detrás de un árbol cerca del lago, esperaba ciertamente encontrar un sapo que a la media noche se convirtiera en un príncipe azul y luego de unas cuantas horas de terrible espera, llegaron las tan ansiadas doce. Sin embargo, y para sorpresa de la princesa, no comenzaron a salir sapos de estanque que se convirtieran en príncipes azules; por el contrario, y muy a su pesar, al lago comenzaron a llegar príncipes en sus corceles blancos para finalmente convertirse en lo que realmente eran ... sapos.

martes, 20 de septiembre de 2016

La graduación sentimental 69 días - 64 historias

El graduador de sentimientos había sido declarado el invento del siglo, consistía en un pequeño dispositivo que con un fácil procedimiento se insertaba en la piel y el portador luego de un par de horas podía definir como se sentiría y como funcionarían sus emociones en una escala de 1 a 10.


Para Sofía, una chica que era más miedos que mujer, el graduador sentimental significó un avance bastante amplió en su carta sentimental y en su soledad auto infringida. Sin embargo el graduador sentimental tenía un pequeño defecto y era que este solo podría graduarse una única vez, así que Sofía pensó detenidamente en cada emoción y en el grado que desearía tenerlas; entre todo tenía la certeza de que ya no quería más miedos y fuera lo que fuera de este iba a dejar tan solo una unidad, por el contrario creía que este mundo necesitaba personas practicas, así que a esta emoción le daría 8 unidades, y definitivamente no quería ser romántica, pero tampoco mezquina así que al amor le daría 5 unidades y así graduó uno a una su escala emocional. Finalmente luego de un arduo trabajo , salió al mundo con su escala recién implantada, y estuvo en la capacidad de enfrentarse  a todo aquello que antes por temor no había hecho, entre todas las cosas una que encontró novedosa fue el, sin embargo y siendo  ya una mujer tan práctica, le había dejado de importar, no sabía porque le había dado un 5 a algo que no necesitaba.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Colores 69 días - 65 historias

Había olvidado como escribir, el amarillo se había implantado en su vida pero ella seguía extrañando las letras azules. El día menos pensado, tomo su pluma y no paro de escribir un cuento, dos cuentos, tres, mil…el azul había regresado y era lo más amarillo que conocía.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Caminantes 69 días - 66 historias

Caminan por el mundo los humanos buscando quien los vea, los escuche, los huela, los abrace, los bese, los quiera, los ame o incluso hasta las odie. Caminan los humanos en busca de generar sensaciones y sentimientos y aun así como si fueran ciegos, sordos, mudos, y torpes no logran encontrarse, porque nunca logran desconectarse.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Deseo - 69 días 67 historias

¿La verdad o te atreves? —le preguntan.

…«si respondo la verdad, me preguntaran quien me gusta y no quiero decir tonterías. Si me atrevo me harán besar a alguien, y quizás sea a ella» —pensó con esperanza—. Me atrevo —dijo.

—Tienes que besar a Daniel —le dicen.

—Está bien —responde y lo besa de manera casi automática mientras furtivamente la mira a ella… —«si solo supieran» —piensa.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

La más bella

Camina por la calle la chica más hermosa del barrio, quizás de la ciudad. Todos la observan y la admiran, algunos con ternura, otros con deseo, envidia, morbo y algunos hasta creen que es amor. Llega a su casa, prepara la cena y como cada noche se sienta sola al comedor.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Nada es suficiente - 69 días 69 historias

«Cartas de amor» rezaba el anuncio, y la larga fila de espera afuera del pequeño local hablaba de la calidad de las mismas. Todos tenían alguien a quien amaban y no sabían cómo decírselo, pero Martín Rojas ¡él sí que lo sabía! Martín sabía todo del amor. Cartas de amor rosas, cartas de amor con olor a lavanda, cartas de amor con pequeños dibujos, cartas de amor no correspondidos, de amor correspondido, de amores prohibidos, de amor a los padres, a los hermanos, a los hijos, Martín tenía cartas de amor para todo y a bajos costos, porque él lo hacía por el amor, no por la riqueza. Martín lo sabía todo del amor;  oh bueno; al menos hasta la hora de cerrar; porque después de hacerlo partía cada noche por el mismo camino, por  la misma acera de siempre y hasta la misma esquina, desde donde observaba a través de la ventana del otro lado de la calle a Rita, la chica de la cafetería y para la cual nunca ninguna palabra ni ninguna letra parecía suficiente para decirle cuánto la amaba.

lunes, 23 de mayo de 2016

Domino

Hace mucho tiempo no escribo, no sé cuando dejé de hacerlo ni porqué;  quizás porque quería escribir cosas más interesantes y relevantes y nunca llegaron;  a parte con los celulares deje de estar en el  computador, a menos que fuera necesario, y escribir desde el celular se me hace tedioso; aun así escribir es la parte de mi misma que más extra, no por ser Blogger,  ni porque alguien me lea (la verdad dudo que aún alguien lo haga) si no porque cuando escribía, con mala ortografía y todo era yo.

Hoy fue un día de domino, una ficha mínima derrumbó todo aquello por lo que he luchado los últimos 5 años, ya no me puedo graduar en Diciembre, resultado de una vez más haber perdido física, y no es que tenga un afán tremendo de graduarme, es que tengo 32 años lo que  lo convierte en una necesidad tremenda, porque así fuera la mejor ingeniera industrial del país tener 32 años, 33 para cuando me gradué, es casi como ser la peor, y esos pocos meses que iba a ganar de ventaja ya no están.

Mi necesidad de graduarme radica sobretodo en mis sueños, son simples, pero requieren dinero, algo que definitivamente no poseo y que con un título y un buen trabajo quizás podría comenzar a tener.

Mis sueños son simples:
Regalarle muchos viajes a mi mamá
Enviar a mi hijo a estudiar Inglés a Londres
Pagarle a mi hijo la carrera que elija en la Universidad que desee
Conocer París
Comprar una casa
Comprar una finca y sembrar flores

Al parecer, al menos por ahora, mis sueños no se harán realidad. ..mais, c'est la vie... mientras tanto yo lloro y la luz se me apaga

miércoles, 30 de marzo de 2016

Saludo

Bueno, no sé si aún alguien pase por acá, el hecho es que estoy tratando de retomar mis pasiones, eso implica escribir mucho, leer y por supuesto tomar fotos (o al menos sentarme a ver fotos); como sea, les cuento que encontré una red donde se publican los escritos por partes y decidí crear una especie de cuento largo, o novela o lo que sea, porque la verdad es que espero que la historia se vaya dando y que los personajes tomen vida propia, la idea es publicar capítulos cortos una o dos veces a la semana, según lo atareada que este, así que si quieren leer mis barrabasadas, los invito a pasarse por allí.

Algo más, la historia es más bien romántica y dulzona, y bastante cliche, pero creo que esa es la idea de esa red, o al menos de casi todo lo que he leído allí. La idea es también retomar la escritura de cuentos, incluso estoy haciendo una lista con posibles ideas, aunque esos cuentos si los voy a publicar tanto allá como acá, o eso espero.

Como sea, un saludo a los que aún me lean y espero que lo sigan haciendo, les dejo entonces el link, y bueno, gracias por seguir pasando por este rinconcito rosa.


jueves, 28 de enero de 2016

Fin

—Ya no te amo.
—¿Como lo sabes?
—Porque ya no sueño despertar a tú lado.
Camila calló y término de subir sus bragas mientras Roberto la miraba sin más palabras que decir, ella lo miró y dijo:
—Shit happens. Encontraras otra —y se fue mientras él la observaba partir para siempre.
 

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