jueves, 30 de enero de 2014

Quitando telarañas 2

Este año no me hice propósitos, la verdad es que ni siquiera sentí el cambio de año, o mejor dicho,  no le preste importancia; antes, esperaba que con las 12 campanadas del 31 de diciembre la vida se tornará diferente, pero nunca pasó;  por eso entendí que un cambio de número en un calendario no hacía la diferencia, lo cierto es que para comenzar una dieta, un proyecto,  dejar algo atrás no se requiere un día específico, por ejemplo,  mi dieta la comencé un viernes a mitad de un mes, y funcionó, probablemente si la hubiera comenzado un 1 de enero hubiese sido un fracaso, porque lo hacía por una fecha más que por una convicción, así es la vida,  las cosas hay que hacerlas por pura convicción y sobre todo por cantidades enormes de pasión.

Pero bueno,  aun sin una lista de propósitos concreta, si me prometí lo de escribir más,  así que comencé a leer un libro que se llama "Escribir ficción " y fue genial (es genial, aún no termino),  hasta me puse a hacer las tareas que pedían y todo, y se me ocurrieron un montón de ideas que espero volver tangibles, es que lo que más extraño escribir son mis cuentos,  esa mezcla perfecta entre ficción y realidad, la idea con este proyecto de 30 días es esa, concentrarme en escribir cuentos,  pero ayer y hoy ha sido imposible, la universidad no me deja mucho espacio, y tampoco es que tenga una idea tan bien estructurada que merezca la pena ser escrita, es que todavía no tengo los finales pensados y para mi una historia que se comienza a escribir sin final, es una historia que no se como escribir, así que en resumidas cuentas,  mi blog ha sido como un diario de cualquier cosa, pero que voy a decir,  siempre fue así, un lugar donde entrar a desahogar mi alma,  con lo bueno y con lo malo, porque las cosas que no se dicen atoran el corazón.

Pd: una pregunta para que piensen mis 4 lectores,  y si desean me cuentan su respuesta ¿si por cualquier razón les fueran a borrar la memoria,  pero les dejarán conservar un recuerdo,  solo uno, cual conservarían?... Me gusta esa pregunta,  me parece que dice mucho de una persona.

3 comentarios:

Jucabo dijo...

No soy capaz de dejar sólo uno, dejé 4 buenos recuerdos:
-Cuando papá llegaba de viaje con un costal de frutas y salíamos a recibirlo con un abrazo.
-El abrazo con ojos llorosos que me dio mi mama cuando me gradué de la U.
-Cuando cargué a mi sobrino por primera vez.
-Cuando salí del país en moto por primera vez.
¿Vos cual dejarías?

jugodemaracuya dijo...

Dejaría el recuerdo de la gran relación que tengo con mis hermanos.

Saludos.

Mike dijo...

Yo me quedaría con el recuerdo de mi mamá abrazando a mi papá después de varios años sin poder verlo.

 

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