miércoles, 5 de diciembre de 2012

Quien dijo que era fácil?

Enamorarse es fácil, lo difícil es mantenerse en el juego, hace un año y medio comencé mi nueva carrera, y pues como todo, pasar a la Universidad fue una emoción completa, el lió comenzó cuando me dí cuenta que había pasado a una ingeniería y que llevaba más de 10 años sin ver matemáticas; en mi antigua carrera vi toda la química que quise pero no matemáticas y la verdad para ser honesta creía que no me gustaban; pues bueno, la cosa fue así, antes de comenzar semestre (para mi fortuna) la facultad ofreció unos cursos ¨nivelatorios¨ en los que tenía que ver cálculo y álgebra y trigonometria, así comencé mis clases, pero resulta que 10 años sin estudiar números habían hechos estragos, me sentaba en esas sillas y sentía como si me estuvieran hablando en chino, mandarín y alemán al mismo tiempo, era tan difícil, realmente lo era, pero mi tapa fue darme cuenta que estudiaba mucho y no entendía, realmente no lo hacía, y ver niños de 16 años que estudiaban allí conmigo y que parecían tan versátiles en los temas, me hacía sentir realmente ignorante, hubo una noche que fue cuando el vaso se derramo, esa semana tenía parcial de calculó y realmente deseaba ganarlo, había estudiado todo el día (sin entender un forro) y estaba realmente agotada, pero ahí estaba y continuaba intentándolo  tenia que estudiar unas operaciones con fraccionarios y ¨oh por dios!!!¨ no sabía como sumar, restar, multiplicar o dividir fraccionarios, algo tan básico que un niño de quinto de primaria sabe hacer, entré a Internet  trate de entender y no lo logre, mi nivel de frustración fue tan alto, que me senté en el comedor a llorar como una niña de 5 años, ¿como podía no entender algo tan tonto?, si siempre he creído que al menos en los sentidos técnicos soy inteligente, llore hasta que me cansé y decidí mejor dormir, no gané los nivelatorios, los perdí de una manera absurda y continuaba sin entender, peor aún, ya comenzaba el semestre real y ese si debía ganarlo, así que solo tenia una opción, intentarlo más fuerte y enamorarme de las matemáticas, es imposible hacer bien algo que no amas.

Saben? fueron muchas, muchísimas horas de estudiar a solas y en compañía  de esforzarme lo suficiente, de leer y reaprender todo lo olvidado, de decirme cada día cuanto me gustaba lo que estaba haciendo, y finalmente ese semestre lo termine con un promedio de 4.35, nada mal, y cálculo, esa misma materia que no había entendido, la que me recordó como no sabía sumar fracciones me quedo en 4.5...

Quizás esté suene a una historia muy tonta, pero ahora, cada vez que me siento frustrada por no saber algo, recuerdo esa noche y recuerdo como lo supere con constancia, por ahí dicen que ¨el que persevera, alcanza¨, la verdad es que me enamore de cada materia de mi carrera, aprendí que no son fáciles, pero que yo soy capaz, y si fui capaz con eso, creo que soy capaz con muchas cosas en la vida.

Mi idea de este post es simple, a veces, solo basta intentarlo un poco más, el final puede ser gratificante.

Feliz Navidad

Pd: extraño tanto escribir, es lo que más amo hacer en está vida

4 comentarios:

Juan David Londoño dijo...

Ánimo Claudia, seguro vendrán materias aún peores, pero la constancia logra lo que la dicha no alcanza.

moscardon diesel dijo...

el amor es constancia, no hay duda. me alegro por ti. va un abrazo, y feliz navidad.

jugodemaracuya dijo...

¡Felicitaciones!

Lo que lograste es una cosa enorme, no es fácil tener constancia.

Un abrazo.

Claudia Echeverry dijo...

Hey chicos me alegra mucho saber que aún se pasan por este rincón olvidado :) un abrazote para todos

 

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