El canto de las lagartijas

by - jueves, agosto 04, 2011


Hace tiempo, cuando me fui a vivir a aquel pueblo del que tanto les he hablado, lloré muchisímo, luego reí muchísimo y luego simplemente me acostumbré.

Al comienzo viví en un hotel (es patético, créanme) luego viví en mi primera casa de soltera, fue emocionante incluso pagar mi primera cuenta, y luego me quede allí; aunque al comienzo solo tenia un colchón viejo, una estufa, un ventilador (que era de enorme ayuda, compañía y hasta parecía musicalizar mis días) un escoba y una trapera, y como valor agregado una canastita en el baño y un par de sabanas que compré, esas eran absolutamente todas mis pertenencias, ni una más ni una menos; luego con el tiempo pues compre un televisor, una cama, una nevera y cosas de ese estilo, de esas que son tan necesarias para vivir, pero hubo algo que no compré, que tampoco sabia que existía, que venia incluido en mi apartamento de soltera y que hoy en día pagaría por volver a escuchar, ese algo era ¨el canto de las lagartijas¨.


Y pues si, ante sus caras de sorpresa les diré, las lagartijas cantan, lo hacen de noche, a veces un poquito de día y yo pensaba que era un pájaro exótico que nunca había visto y del cuál guardaba la esperanza que se escondiera en mi techo de madera, con sus tres goteras y quizás un par de tejas, pero no era ningún pájaro de fantasía, eran tan solo las muchas lagartijas que se escondían en mi techo y que a través de los años aprendí a amar; no se explicarles como es su canto, tampoco creo que nadie lo haya grabado, pero si les aseguro que cada noche me dormía escuchándolo, y que ahora que ya regrese a la ciudad, ahora que ya no las escucho en las noches, y que no suelo ver muy seguido una lagartija (en mi casa no hay, maldita sea) las extraño como si no supiera vivir sin ellas, extraño montones escuchar cantar esos lagartos diminutos, pero sobre todo ahora encontrarme una largartija para mi, podría considerarse como todo un augurio de buena suerte.

Daría mucho por dormir una noche más allí y grabar por un instante más el canto de mis lagartijas

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5 comentarios

  1. ¡Que experiencia tan sobrecogedora!
    A veces pasan cosas maravillosas a nuestro alrededor, pero estamos tan ensimismados en nuestras propias tragedias, que no somos capaces de ver más allá del cerco que imponemos a la realidad. Hay música en el silencio y canciones en el murmullo de los árboles, pero no las escuchamos, deambulamos atolondrados, sin saber lo que ocurre. Como el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde y ahora cuando el canto de las lagartijas se ha silenciado, extrañas ese arrullo que acompañó tus noches de exilio.
    No importa la forma, sino lo que transmites y eso lo haces muy bien.
    Felicitaciones.
    Un abrazo.

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  2. que bello texto, estoy de acuerdo contigo esos detalles son impagables al darle color a la vida, buscaré lagartijas para entrevistarlas y pedirles que canten para ti, aunque no sea en la noche.

    un abrazo

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  3. No te preocupes, luego te mando un montón.. mira que aqui abundan, negras, grisecitas... blancas, "transparentes" :P jajajaja, grandes, chiquitas, medianas... Pero todas cantan muy chistoso... Así que no os preocupeis!

    Saluditos guapa!

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  4. Gracias por ese breve permiso a tus recuerdos. Bueno texto

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  5. Y entiendo el sentimiento Campanula, es porque ello evoca aquellos momentos padres que viviste, ellas fueron tus compañeras en aquellos momentos de soledad y de lucha :'(

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Hola, espero leer tu opinión, para mi es sumamente agradable saber que pasaste por acá.