martes, 27 de octubre de 2009

Semaforo

La primera vez que Martina vio a Andres hacer maromas con cuchillos y fuego, le causo risa y saco unas cuantas monedas para pagarle el momento de felicidad; la segunda vez, Andres le pareció guapo, y se creo un mapa mental de como el había terminado haciendo malabares en un semáforo de la ciudad; la tercera vez en realidad, condujo hasta el lugar a la misma hora de los dos días anteriores, meramente por verlo.

Fue asi como se creo una rutina, que poco a poco dejo de ser solo de Martina, para ser también de Andres. Cada noche a las 7 en punto, Martina tomaba su carro y conducía hacia el semáforo de la 83, sabia que se tardaría mas o menos 5 minutos, y si de lejos veía que pasaría de largo, pues se las ingeniaba para dar con el rojo, que le marcaría una parada en el lugar. Para Andres en cambio, significo que luego de un tiempo, a las 7:05 de la noche, comenzara a dar su mejor espectáculo, incluso buscaba innovar, buscando nuevas faenas, de las cuales esperaba que certera mente hicieran sonreír a Martina, aun cuando no conocía su nombre.

Fue así como cada noche Martina y Andres se hacían compañía, pero Andres se limitaba a pedir unas monedas, una chica tan guapa en un auto de último modelo, probablemente nunca se fijaría en el, y para Martina un chico de la calle, con tanta universidad, probablemente pensaría que ella no era mas que una pobre perdedora.

11 comentarios:

Ignacio J. Rivas dijo...

Qué bonito! Se han quedado prendados el uno del otro.....legarán a decirse algo algún día? Me ha gustado mucho......precioso!

Hollie A. Deschanel dijo...

Seguro que en realidad no aciertan en lo que creen que piensa el otro.

Muaks!

Julie dijo...

En el amor, no importa nada.
:)

Espero que sean felices.




Un chibittiikin :*

JAVIER dijo...

Probablemente no esten pensando lo mismo pero quizas esten sintiendo lo mismo en silencio. Todo esta en que te animes.

Un gran abrazo desde Japón

GABRIEL U.S. dijo...

La representación de la rutina y la espectativa generada es muy buena. El final es un poco predecible. Se desarolla casi en una espiral en descenso. Sin embargo, es muy loable la intensión. Finalmente lo que importa son los sentimientos de los personajes. La historia da para mucho más, no la cortes tan pronto ni le concedas un final tan efímero.
Es bueno leerte.
Un abrazo gigante.

Andres dijo...

Wow cora me encantó este cuento..! =P

LUIS TORRES dijo...

Un final abirto que quda n la imaginacion del lector saberlo, quda pendiente tambien si la fan enamorada le da unas monedas a galan circense...

Paso de nuevo por aca... me qudo un ratito mas.

Cesc dijo...

Seguro que algun dia sus vidas llegaron a cruzarse...

Julibelula dijo...

Ojalá algún día se hablen...

Julibelula dijo...

O mejor aún, que ella en vez de monedas le de el teléfono!!!

●•· √эиμⓩ ·•● dijo...

Ay! que hermoso relato, y así es. Bien dicen que para el amor no hay edad, tiempo, espacio, y mucho menos clase social.

 

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