martes, 21 de abril de 2009

Juliana


Desde que tenia memoria, recordaba amar las rutinas, le gustaba levantarse cada día con el sonido del despertador y a la misma hora, le gustaba saber que los jueves en su casa cocinaban espaguetis con pollo, y sus otras pequeñas rutinas las amaba por igual, sin embargo había una rutina que amaba mas que las otras, una que adoraba realizar, juliana amaba cada día sentarse en su escritorio a escribir; hacia mucho tiempo había organizado un pequeño lugar que la hacia sentir fuera de este mundo, era su cuarto de estudios, no era en realidad un cuarto, era mas bien un pedazo de su cuarto, había puesto un escritorio que había comprado a punta de ahorrar todas sus mesadas en frente de la ventana, la vista no era la mejor, tampoco la peor, daba a un parque sin muchas entretenciones, pero por lo menos con muchos arboles.

Juliana cada día después de almorzar y tomar una pequeña siesta, se sentaba en su escritorio, miraba hacia el horizonte y esperaba que las ideas se acercaran a ella, tuvo épocas brillantes donde cada tarde escribió un cuento, épocas sin inspiración, donde no logro escribir ni tres lineas, pero igual seguía siendo su rutina favorita, y dentro de esta rutina existía una subclase de rutina, y era nombrar, siempre, su personaje principal de una misma manera, la protagonista de sus cuentos casi siempre, por que hubo contadas excepciones, se llamo Laura, fue así como un día, sin que juliana se percatara, Laura comenzo a tomar de alguna extraña manera vida, ella comienzo a apoderarse de las historias que narraba juliana, ahora juliana siempre pensaba, cada vez que quería poner una linea, si estaba en pro del papel que ahora actuaba para ella Laura, hasta que un día juliana comenzo a confundirse, ya no sabia que tan real era Laura, o que tan real era ella, ya no sabia quien era la que escribía, quien era la del papel, fue así como una noche se despertó a mitad de la misma, estaba llorando, estaba confundida, así que abrazo sus piernas y sollozo, y lloró hasta que se quedo dormida, hasta que se sintió tranquila, hasta que por fin aclaro su mente.

Despertó el día siguiente, a la misma hora, con el mismo sonido del despertador, almorzó a la misma hora durmió una pequeña siesta y se sentó a escribir finalmente sobre un personaje llamado juliana.

12 comentarios:

Christophe dijo...

Que bonito, muy bueno que saques todas esas historias que tienes y nos las compartas. Espero que Campanula no quede atrapada ;).

laura dijo...

quien no ha quedado atrapado alguna vez en alguien que quizás nunca pudo ser ? magnífico relato , cada dia estoy mas enganchada a tu blogggggg!!!!
besos !!!

Juan David dijo...

O=

Lo leí.

Saludos.

Jorge Montoya dijo...

Yo creo que muchos somos Juliana. Yo mismo me siento Juliana a ratos.

Saludines :D

●•· √эиμⓩ ·•● dijo...

Wow!
Magnifico.. Muy bueno.. Es la segunda vez que leo tu blog, te seré sincera, y no me convencio del todo, pero esta vez te sacaste un 10-.
Saludos.

DAN-T dijo...

EXCELENTE, MUY BUENA, CUANTAS VECES NOS ASENTIMOS ASÍ.

Tomáz dijo...

Hola, está muy sollado el texto, más por este tiempo que no resulta nada interesante...
A veces quisiera uno que cayera un avión cerca a la casa, por lo menos para ver algo nuevo.
jajajaj
Un abrazo.

Campanula dijo...

Gracias a todos por los comentarios, como deben saber me agrada bastante tenerlos por aca, la verda es que muchas veces nos perdemos tanto en nuestros personajes ficticios que algunas veces ya no sabemos si escribimos sobre nosotros o sobre ellos, un abrazo

Campanula dijo...

*verdad*

Zaai dijo...

a veces me pasa como a Juliana..
En fin, me alegra que te haya parecido bonito lo que escribí, porque lo escribi a las 2am con sueño y triste.

Un beso enorme, te sigo siguiendo :)

ordago13 dijo...

las rutinas... algo de lo que yo carezco....

precioso post

Julibelula dijo...

Los alter egos siempre quieren mas publicidad y reconocimitno que nosotros... los amo con rabia :P

 

La vie en rose Template by Ipietoon Cute Blog Design and Homestay Bukit Gambang