viernes, 30 de enero de 2009

Cena

- Nada como un orgasmo antes de cenar…

Andrés miro a Camila sonriendo por el comentario que acaba de hacer, ella siempre con sus ocurrencias, pero era una de las cosas que le encantaban.

Camila por su parte se puso sus pantys y una camisilla, y camino hacia la cocina en busca de un vaso de agua y un cigarrillo, estaba sobre la hora y sus amigas la esperaban desde hacia ya un rato en el restaurante, en el mismo restaurante en el cual durante mas o menos dos años habían salido a cenar cabalmente el ultimo jueves de cada mes, años atrás luego de repetidas decepciones amorosas por parte de todas, habían decidido que aquella cena de fin de mes seria la ratificación de no estar enamoradas, seguir siendo libres, y autónomas; no se trataba de ser feministas, ni calculadoras, era mas una necesidad de apoyarse mutuamente, y de tratar de no enamorarse.
Mientras Camila pensaba en la cena y en las razones por las cuales la celebraban sin perdida, pensó en Andrés, en todo lo que el le gustaba y en que era la clase de hombre de la cual le gustaría enamorarse,mas bien del que ya estaba enamorada, aunque lo quisiera negar; sin embargo sentía un terrible miedo, ya había sentido esto antes ( ni que fuera de palo) pero no con tanta intensidad, en las anteriores ocasiones huyo y según creía esta vez no seria la excepción, definitivamente esta tenia que ser la ultima noche con Andrés, ni siquiera noche, este seria el ultimo rato con Andrés, luego de que saliera de aquel lugar, nunca mas regresaría, decisión tomaba, esta noche huiría de el.

Siguió fumando, necesitaba relajarse solo eso; estaba sentada en el mesón de la cocina con las piernas cruzadas, tomaba sorbos de agua y fumaba, su mirada estaba perdida pero por alguna razón no estaba triste, vio que Andrés venia a lo lejos, vio su silueta desnuda a lo lejos y comenzó a sentir otra vez calor, era innegable que le encantaba.
al entrar a la cocina Andrés la miro, quería que se quedara allí esa noche y muchas otras, pero sabia que era mejor mantenerse a raya, el miedo de ella al amor era bastante notable, pero definitivamente el ya la quería lo suficiente como para dejarla ir, la vio sentada en el mesón con sus piernas cruzadas, era una imagen casi excitante, sus senos casi podían verse a través de la camisilla blanca que llevaba puesta, sus piernas eran blancas y largas, definitivamente le gustaba, se acerco a ella y la tomo con ambas manos por la cintura la atrajo hacia si mismo, comenzó a besarla lentamente, luego a tocar sus pechos y a bajar lentamente por su abdomen ella por su parte se concentraba en disfrutarlo, y lo hacia bastante bien, en ese momento sonó el celular de Camila, eran sus amigas que la esperaban (esperaban realmente su ratificación del no amor), pero antes de que ella pudiera contestar Andrés en medio de los besos le pidió que se quedara aquella noche, y casi implícitamente que se quedara el resto de la vida, Camila apago su celular diciéndose a si misma¨ bah, ya tendré muchas otras noches para cenar, por esta noche y esta vida acá me quedo¨ al fin y al cabo hacia mucho tiempo que no sentía aquello y no todos los días uno se enamora, y muchos menos encuentra el casi hombre de su vida

Beso a Andrés, y continúo en lo que estaba
- lo dicho, nada como un buen par de orgasmos antes de dormir

9 comentarios:

Atenea_12 dijo...

Comprendo demasiado bien ese miedo al amor... y también el mismo miedo a dejar escapar a la persona indicada...

Juan David dijo...

Sí, da mucho miedo enamorarse. O mejor dicho, da miedo salir herido luego.

inma dijo...

Me ha encantado! :) es tierno y dulce como a mí me gustan, jijij.

saludos!

Campanula dijo...

El amos siempre tan complejo e imperfecto, mmmmmmmm sin embargo que seriamos sin el.
un abrazo a todos

Violetta dijo...

wow lo que escribes es muy bueno, yo estoy escribiendo un cuento en mi blog pero consta de tres partes y va la primera haha, escribes muy bien, y no hay que tenerle miedo al amor si al fin y al cabo de eso vivimos :)

JAVIER dijo...

El amor nunca debe dar miedo porque seria como dejar de sembrar rosas por miedo a las espinas.
Amiga un abrazo.

Saludos desde Japon.

noesloquecrees dijo...

Oye, esta muy buena la entrada, me gusta mucho el estilo que tienes, te seguiré leyendo y me veras por aquí más seguido.
Comprendo eso del miedo a enamorarse y a dejar ir a la persona indicada, pero sobre todo a lo segundo, porque creo que ya me paso. Saludos...

Tomáz dijo...

Hola Campa, le confieso que su post me abrió el apetito....
Saludos desde Don Blog Pérez.

El peregrino dijo...

¿Nada mejor que un orgasmo antes de cenar? Sí hay algo mejor: uno antes y otro después jajaja.
Buen post.
Estoy esperando más entradas.
Saludos.

 

La vie en rose Template by Ipietoon Cute Blog Design and Homestay Bukit Gambang