sábado, 18 de octubre de 2008

Somos lo que somos

¨somos lo que somos, y no lo podemos cambiar¨ esta es la frase que la protagonista de mi película favorita le dice a su príncipe verde por alguna situación, y también es una frase que decidí creer algún día.
Recuerdo la sensación que tuve, el día que me llamaron a decirme que había sido la ¨afortunada¨ elegida para mi trabajo actual, me sentía como una enorme dona con un enorme hueco en el centro; mil ideas se pasaron por mi mente, irme y dejarlo todo era realmente aterrador, y para ser sincera es el monstruo que cada noche esta bajo mi cama, la soledad, la familia, los amigos, etc etc etc era algo realmente patético, sin embargo tratando de mejorar mi paisaje comencé a pensar en la posibilidad de una nueva y mejorada vida, algo diferente a lo que siempre supuse, al llegar a un nuevo lugar lejos de todos aquellos que me conocían tenia la posibilidad de ser lo que quisiera, era algo así como una nueva oportunidad de ser diferente (no se si me comprendan).
Mi primer semana fue algo extraña, y el paisaje poco a poco mejoro, y ni para que negar que este pequeño pueblo en medio de montañas y alejado de todo me abrió la puerta grande, y mi primer mes supero mis espectativas con unas cuantas AS en mayúscula, pero como en el mar, la marea alta vuelve a bajar, y todo comenzo a disminuir en intensidad y en color, paso de ser un verde muy vivo a uno tremendamente oscuro, hubo días en que quise tirarlo todo he irme, pero creía verdaderamente que no debía hacerlo, que tenia que aguantar y aguante (al fin y al cabo aquí sigo) mis días comenzaron a variar en tonos grises, pero ninguno realmente bueno se asomaba, así que como es particular en los humanos comencé a buscar las razones o motivos del des balance nutricional que sufría mi vida, y el que mas me creí, fue la falta de una nutrición parenteral de amor (olvidenlo) creí que lo que realmente extrañaba era el amor, aun así, esta semana sin quererlo y sin buscarlo me mire en el espejo, y no vi mi cuerpo, vi mi alma, y me di cuenta que simplemente era yo, la misma de siempre, no la nueva que hubiese querido ser, descubrí que mis secretos, mis cualidades, mis defectos, me habían seguido hasta aquí, y que finalmente tratando de huir de ellos termine haciéndolo todo mal.
No se cuanto sentido tenga lo que he escrito, ni siquiera tengo idea de si debería escribirlo, solo me encontré con que somos lo que somos, y no lo podemos cambiar, ni siquiera huyendo a montones de kilómetros lo podemos cambiar, y la peor parte es que hoy el impulso se me acabo, y hoy tengo la certeza de que mi tiempo aquí se termino..............pero acá estoy y según veo, seguiré.

4 comentarios:

Beat dijo...

Yo por el contrario, pienso que es imposible aferrarse a uno mismo, que el cambio es veloz y hay que ser ágil para conservar lo que vale la pena.
Saludos!

juanmosquera dijo...

...somos lo que éramos, seremos lo que fuimos...

Clau dijo...

Creo en realidad que nosotros mismos y la vida llevamos una forma muy fisiologica, primero somos los huesos, lego estan los muaculos viceras y piel, el esquelo es lo que somos y el resto son los cambios que nos damos, gracias por sus comentarios.

JAVIER dijo...

A todos nos suele pasar lo mismo cuando estamos lejos, despues de un tiempo esa burbuja llamada curiosidad termina por rebentar y volvemos a nuestra realidad y es ahi cuando debemos tener la fortaleza para tomar una decision, o cambiamos o seguimos siendo los de siempre, a la larga la solucion siempre esta en nuestras manos.

Saludos desde Japon.

 

La vie en rose Template by Ipietoon Cute Blog Design and Homestay Bukit Gambang